Kebab Casero Perfecto
Aprende a hacer un kebab de verdad en casa con su carne especiada y las dos salsas (blanca y roja) que superan a cualquier local.
Si hay una comida rápida que se complica hacer en casa para que quede con la textura auténtica, es el kebab. Pero hoy vamos a preparar un kebab con sus dos salsas que es una auténtica locura. Vamos a hacer unas salsas mejores que las de cualquier kebab y una carne que te va a volar la cabeza.
Ingredientes
Para la Salsa Blanca (Huancaína Style)
- 250ml Nata para montar.
- Cáscaras de limón (sin la parte blanca).
- 10-15 Hojas de menta fresca.
- 200g Mayonesa.
- 100g Yogur griego natural.
- Sal al fallo.
- Zumo de medio Limón.
Para la Salsa Roja Tatemada
- 500g Tomates pera.
- 2 cdta Pimentón dulce.
- Nuez moscada al gusto.
- 1 cdta Gochugaru (chile coreano).
- 2 cdta Cebolla en polvo.
- Zumo de 1 Lima.
- 100ml Aceite de girasol.
- 1 cda Miel.
- 1 cdta Comino molido.
- 1-2 Dientes de ajo.
Para la Carne de Kebab
- 500g Carne de ternera picada.
- 500g Carne de cerdo picada.
- 2 Cebollas grandes (ralladas).
- 1 Diente de ajo (rallado).
- 20g Sal.
- 1 cda Ajo en polvo.
- 1 cda Cebolla en polvo.
- 1 cda Tajín.
- 1 cda Jengibre en polvo.
- Perejil seco.
- Pimienta negra.
- 110g Yogur griego natural.
Para el Montaje
- Tortillas grandes (tipo durum).
- Lechuga iceberg (al fallo).
- Cebolla morada (en juliana).
- Tomate pera (en rodajas).
- Queso fresco (opcional, para el extra de proteína).
Preparación
La Infusión de la Salsa Blanca
Primero vamos con la salsa blanca. Ponemos en un cazo la nata para montar con las cáscaras de limón y las hojas de menta. Lo llevamos al fuego y, justo cuando vaya a empezar a hervir, lo apagamos y dejamos que infusione durante unos 20 minutos. Una vez fría, colamos la nata y la mezclamos en un bol con la mayonesa, el yogur griego, la sal y el zumo de limón. La metemos en un biberón y a la nevera para que esté bien fresquita.
El Tatemado de la Salsa Roja
Para la salsa roja, cortamos los tomates por la mitad y los ponemos en una bandeja de horno con la piel hacia arriba. Los metemos al grill a máxima potencia durante media hora hasta que la piel esté bien quemadita (tatemada). Pasamos los tomates a una batidora potente (o Thermomix) y añadimos el pimentón, la nuez moscada, el gochugaru, la cebolla en polvo, el zumo de lima, el aceite de girasol, la miel, el comino y el ajo. Trituramos a máxima potencia durante un par de minutos hasta que quede una salsa fina y sedosa. Rectificamos de sal y lima si hace falta.
La Masa de la Carne
En un bol bien grande, ponemos la cebolla y el ajo rallados. Añadimos las carnes de ternera y cerdo, la sal y todas las especias (ajo en polvo, cebolla en polvo, tajín, jengibre, perejil y pimienta). Incorporamos el yogur griego y mezclamos todo con un tenedor o con un procesador de alimentos siempre en la misma dirección, hasta que tengamos una masa de carne perfectamente integrada y pegajosa.
El Horneado en Láminas
Ponemos una porción de carne entre dos hojas de papel de horno y la estiramos con un rodillo hasta que quede una lámina súper fina, como el grosor de una moneda. Repetimos con el resto de la carne. Horneamos las láminas a 200°C durante unos 25 minutos. Al sacarlas, subimos el horno al máximo con grill. Cortamos las láminas en tiras y las volvemos a meter al horno sobre una bandeja con papel otros 10-15 minutos para que se tuesten bien y cojan esa textura de “carne de pincho” de kebab.
Montaje del Durum
Calentamos un poco la tortilla, ponemos un fondo de salsa blanca y encima una buena cantidad de nuestra carne tostada. Añadimos la lechuga iceberg, la cebolla morada, las rodajas de tomate y, si quieres ponerte fuerte como Hulk Hogan, un poco de queso fresco. Coronamos con un buen chorro de salsa roja y más salsa blanca. Cerramos apretando bien y listo para disfrutar.
Cosas que uso
Tu nutri de confianza
A ver, te cuento. Hacerte este kebab en casa es un salto de calidad brutal frente al que compras de madrugada, porque sabes exactamente qué carne y qué grasas le estás metiendo. La mezcla de ternera y cerdo te va a dar una proteína estupenda, pero no nos engañemos: entre la nata, la mayo y el aceite, es un plato potente y calórico.
¿Para comer a diario? Ni de broma. Este es el típico plato para un finde que te apetece gozarla fuerte. Para equilibrarlo un poco y llenarte antes, métete buena cantidad de lechuga, tomate y cebolla. ¡A disfrutarlo sin remordimientos, que un día es un día!