El Sandwich Favorito de Anthony Bourdain
Preparamos el sándwich de mortadela y queso que volvía loco al gran Anthony Bourdain. Fácil, rápido y perfecto para cualquier momento.
¿Qué pasa? Hoy vamos a preparar un clásico absoluto, el sándwich favorito del primer cocinero rockstar, el gran Anthony Bourdain. Es una receta que va de puta madre para esos días de resaca o cuando necesitas algo reconfortante y rápido, porque en 10 minutos lo tienes listo.
Ingredientes
Para el Sándwich
- Mortadela (unas cuantas lonchas generosas).
- Queso (que funda bien, tipo Provolone o similar).
- Pan de molde (tipo pan Bimbo, pero del bueno).
- Mantequilla (para tostar el pan).
Para la Salsa
- Mayonesa.
- Mostaza de Dijon (bien de cantidad).
Preparación
El Sofrito de la Mortadela
Primero, ponemos una sartén antiadherente a calentar a fuego medio-alto. Sin echar aceite ni nada, ponemos las lonchas de mortadela directamente en la sartén. Queremos que la propia grasa de la mortadela se suelte y que la carne empiece a caramelizar y a coger esos bordes crujientes que le dan todo el sabor.
La Salsa y el Montaje
Mientras la mortadela se va haciendo, preparamos la salsa en un bol pequeño. Mezclamos un poco de mayonesa con una buena cantidad de mostaza de Dijon. Removemos bien hasta que esté integrada y la reservamos. Cogemos las rebanadas de pan de molde y untamos generosamente una de las caras con la salsa que acabamos de preparar.
El Queso y el Toque de Vapor
Cuando la mortadela ya esté bien doradita, le damos la vuelta en la sartén y colocamos encima un par de lonchas de queso. Para que el queso se funda de puta madre y quede bien integrado con la mortadela, echamos un toquecito de agua en la sartén (lejos de la mortadela) y tapamos inmediatamente. El vapor que se genera hará que el queso se derrita en segundos.
El Tostado Final
Sacamos la montaña de mortadela y queso de la sartén y la ponemos sobre la cara untada con salsa de una de las rebanadas de pan. Tapamos con la otra rebanada (con la salsa hacia adentro). Limpiamos un poco la sartén si hace falta, echamos un pelín de mantequilla y ponemos el sándwich a tostar por ambos lados hasta que el pan esté dorado y crujiente.
Sacamos, cortamos a la mitad en diagonal (porque los sándwiches cortados así saben mejor, eso es así) y ya lo tenemos. Un espectáculo en 10 minutos.
Cosas que uso
Tu nutri de confianza
Seamos sinceros: este es el sándwich de la felicidad, pero no es para tu menú del martes a mediodía. La mortadela es un embutido súper sabroso pero bastante graso, y si le sumas el queso fundido y la mantequilla para tostar el pan, tenemos una bomba de calorías espectacular.
Resérvatelo para un capricho de fin de semana o cuando te quieras dar una alegría rápida. Lo bueno es que, como la mortadela se tuesta a fuego fuerte (creando sabores brutales por caramelización), con un sándwich vas a quedar saciado. Ah, y la mostaza de Dijon es tu mejor amiga aquí: muchísimo sabor y casi cero calorías. ¡Gózalo cuando toque!